KPIs de email marketing para e-commerce
Aprende qué mide cada KPI, cómo calcularlo y qué decisiones permite tomar sin confundir atribución con impacto incremental.
Revisa DNS, MX, SPF y DMARC en una sola consulta. Comprueba la configuración publicada de tu dominio y detecta qué parte del correo necesita atención.
Registros públicos consultados a través de Cloudflare.
Un domain health check reúne comprobaciones sobre la configuración de un dominio para detectar problemas que pueden afectar a la web o al correo. El alcance cambia según la herramienta: algunas revisan certificados o listas de bloqueo; otras se centran en DNS y autenticación.
El análisis de Abalola revisa registros DNS, MX, SPF y DMARC. Permite comprobar si los valores publicados son coherentes con los servicios que utiliza tu tienda y localizar qué parte necesita una revisión más concreta.
Resulta útil cuando no sabes si un fallo viene del correo entrante, de la autenticación de los envíos o de un cambio de DNS. No proporciona una puntuación global: cada comprobación muestra su resultado para que puedas interpretarlo por separado.
A y AAAA indican las direcciones asociadas al nombre consultado. NS y SOA aportan información sobre la zona DNS. CAA permite declarar qué autoridades pueden emitir certificados, pero leer CAA no verifica el certificado que utiliza tu web.
MX muestra los servidores publicados para recibir correo. SPF permite revisar la política de autorización de envío y sus dependencias. DMARC muestra la política aplicable al dominio y si se encuentra directamente o se hereda.
La ausencia de IPv6, de un CAA o de un MX no significa lo mismo. Algunos registros son opcionales o dependen del uso del dominio. El resultado debe compararse con lo que esperas que haga ese nombre, no con la idea de que todas las filas deban estar completas.
DNS: A, AAAA, NS, SOA y CAA
Recepción de correo: MX
Autenticación publicada: SPF y DMARC
DKIM: requiere su comprobación específica con selectorEmpieza por el dominio consultado. La tienda, los buzones y el envío de campañas pueden usar nombres diferentes. Si la web está en www.example.com y los correos utilizan example.com, no esperes que ambos tengan los mismos MX o TXT.
Distingue un registro ausente de una consulta incompleta. Si un resolvedor no responde, repite la comprobación antes de crear o borrar nada. Después prioriza los errores que contradicen el servicio que necesitas: una política SPF duplicada o un MX incorrecto requieren acciones distintas.
Anota el valor actual y el esperado antes de editar. Confirma quién administra los servidores de nombres: un cambio en el panel equivocado puede guardarse correctamente y no modificar el DNS que utiliza el dominio.
Si la tienda abre pero los emails no llegan a tus buzones, revisa MX y la configuración del proveedor de correo. Los registros de la web no sustituyen a los de recepción. Este análisis no abre conexiones SMTP ni comprueba que cada buzón exista.
Un MX con valor 0 . es un Null MX: declara que el dominio no acepta correo. No significa lo mismo que no publicar registros MX. Un subdominio utilizado solo para otra función puede no necesitar recibir mensajes.
Si el problema afecta a las newsletters enviadas, revisa SPF, la política DMARC y el dominio que utiliza cada proveedor. Para comprobar DKIM necesitarás además el selector de un mensaje real; Domain health no lo adivina ni lo comprueba automáticamente.
La configuración DNS describe datos publicados. La reputación del dominio depende del historial y de las señales que valoran los receptores. La entregabilidad se refiere a lo que ocurre con los mensajes: pueden aceptarse, rechazarse o terminar en distintas carpetas.
Un dominio puede tener SPF y DMARC válidos y seguir teniendo problemas por quejas, envíos no esperados o una lista mal mantenida. También puede pasar una comprobación DNS mientras un proveedor concreto firma mal sus emails.
Esta herramienta no consulta listas de bloqueo, no mide reputación ni comprueba TLS, velocidad de la web o ubicación en bandeja de entrada. Si buscas una comprobación de blacklist o una prueba de entrega, necesitarás esas verificaciones adicionales.
Para investigar un problema de envío, combina la configuración publicada con las cabeceras de mensajes recibidos, los motivos de rebote y los datos que facilitan tus proveedores. Evita atribuir cualquier fallo al DNS solo porque sea la parte más fácil de consultar.
Haz una comprobación al cambiar de hosting, servidores DNS, proveedor de buzones o plataforma de email marketing. También es útil al activar un subdominio de envío o después de una modificación que afecte a registros compartidos por varios servicios.
Antes de una campaña importante, comprueba los dominios que realmente utilizará el envío y realiza pruebas desde las plataformas implicadas. Que el dominio principal responda no confirma la autenticación de todos sus subdominios.
Tras corregir un problema, repite el domain health check cuando hayan caducado las cachés anteriores y verifica el servicio afectado. Mantén un inventario de emisores y responsables para evitar que un cambio futuro elimine una autorización todavía necesaria.
Revisa SPF y DMARC junto con los registros DNS indicados. DKIM se comprueba por separado porque necesita el dominio de firma y el selector del mensaje.
No con esta herramienta. El análisis se limita a DNS y autenticación publicada; no consulta listas de bloqueo ni calcula reputación.
No. Tener una configuración coherente es una parte del diagnóstico. La reputación, las quejas, el contenido y las decisiones del receptor también afectan a la entrega.
No todos los registros son necesarios para cada dominio o subdominio. Por ejemplo, una web puede funcionar sin AAAA y un nombre que no recibe correo puede no utilizar MX.
Sí. Consulta su nombre exacto y compara el resultado con la configuración indicada por tu plataforma. No asumas que debe tener los mismos registros que el dominio principal.
No. Consulta registros públicos mediante un resolvedor DNS. No envía mensajes, no entra en tu cuenta de hosting y no cambia la configuración.
Aprende qué mide cada KPI, cómo calcularlo y qué decisiones permite tomar sin confundir atribución con impacto incremental.
Una guía para elegir, conectar y priorizar los flows de email según la etapa del cliente y los datos disponibles.
Una guía práctica de email marketing e-commerce: qué construir primero, cómo conectar las piezas y qué medir en cada etapa.